
Cómo aplicarlo correctamente y aprovecharlo en tu empresa
El crédito tributario es uno de los mecanismos más útiles para equilibrar tus obligaciones fiscales.
Si tu negocio paga IVA en sus compras, ese impuesto puede convertirse en un crédito a favor que reduzca lo que debes pagar al SRI en tus declaraciones.
Pero ¿cómo funciona realmente este beneficio y quiénes pueden usarlo?
¿Qué es el crédito tributario?
Según el Artículo 66 de la Ley de Régimen Tributario Interno, el crédito tributario permite a los contribuyentes restar del
IVA causado (el que cobran en sus ventas) el IVA que ya pagaron en sus compras, importaciones o servicios gravados.
“Si pagas IVA en tus insumos o materias primas, puedes descontarlo del IVA que cobras a tus clientes.”
¿Quiénes pueden usar el crédito tributario?
- Empresas o profesionales que venden bienes o servicios gravados al 12% de IVA.
Ejemplo: Una tienda de electrodomésticos que compra productos con IVA y los revende con IVA puede usar el IVA pagado en la compra como crédito. - Exportadores y operadores de turismo receptivo.
Aunque exportar o vender servicios al exterior tiene IVA 0%, pueden recuperar el IVA pagado en insumos, equipos o servicios utilizados en esa actividad. - Negocios mixtos (0% y 12%).
Si una empresa vende productos con y sin IVA, debe aplicar una proporción para determinar qué parte del IVA pagado se puede usar como crédito.
Ejemplo: Una empresa vende $10.000 al 12% y $5.000 al 0%.
Solo podrá usar el 66% del IVA pagado en compras como crédito tributario.
Casos donde el crédito tributario no aplica
No todos pueden beneficiarse del crédito tributario:
- Actividades exclusivamente con tarifa 0% (como venta de medicamentos o educación).
- Entidades públicas y organismos del Estado.
- Compras donde el IVA no consta separado en la factura o que no se pagaron a través del sistema financiero.
- Gastos personales o no relacionados con la actividad económica.
Vigencia y uso del crédito
El crédito tributario puede usarse hasta cinco años después de generarse. Si en un mes no hay ventas gravadas, el crédito puede trasladarse al siguiente período hasta poder compensarlo.
Ejemplo: Una empresa constructora compra materiales por $10.000 + $1.200 de IVA. Ese IVA ($1.200) se convierte en crédito tributario y podrá restarse del IVA que cobre en sus facturas de ventas.
Si en sus ventas del mes generó $2.000 de IVA, solo deberá pagar $800 (porque resta $1.200 de crédito).
El crédito tributario no es un beneficio menor, es una herramienta para optimizar tu flujo de caja y evitar pagar de más impuestos. Usarlo correctamente requiere llevar tus registros contables al día y conservar todas las facturas válidas.
Con eQon, puedes llevar tus facturas y ventas al día de forma automática, reduciendo errores y asegurando tu cumplimiento con el SRI.

